-Hasta mañana, buenas noches, que descanse. -Sueñe con los angelitos usté también. -No, yo sueño con ella, por eso usté que la tiene cerca, dígale cuánto la amo, dígale esas palabras tan tiernas que ella me hace sentir y que no logran salirme cuando la tengo tan cerquita. Dígale de la manera más coloquial el sentimiento más profundo, para que sonría, o que le de risa, esa risa que como caudal desde la montaña mas alta me llega y me refresca, dígale de la manera más dulce la caricia más perfecta. Dígale que cada noche antes de dormirme le pido a Dios por ella. Dígale que mi angel la cuida a ella desde enantes que yo me duermo... O nomás dígale que digo yo que pase buenas noches y que descanse. Y que sueñe bonito. Ella sí, porque yo la sueño a ella y no hay nada más bonito que se pueda soñar que soñarse una abrazada de ella. |